El sábado fue un día precioso pero vino Dolly, vino también un jardinero (no les contamos, se llama Luis, es portugués y va a acomodarnos el jardín para sacarle un poquito la apariencia de selva que tiene) y fuimos a un concesionario Honda para avanzar el tema del auto.
El domingo era el día elegido para pasear, sin embargo el sábado a la noche el pronóstico indicaba lluvia en TODOS los lugares que nos habían recomendado. Ya cuando me estaba enojando un poco, apareció un librito que nos dieron en el tren con "escapadas" desde Ginebra.
Así fue que encontramos dentro de las muchas opciones, un lugar llamado Champex-lac. La ventaja de este lugar era que se encontraba bien al sur de Suiza, donde había un poquito menos de probabilidades de lluvia. Además para llegar había que pasar por Martigny (dónde trabajaba Leandro, se acuerdan?). Leandro siempre me había dicho que ese camino era hermoso, así que ir a Champex-lac era la excusa perfecta para pasar por Martigny.
Y bueno, encontramos un lugar precioso, soñado, a 3.5 horas en tren desde Ginebra. Pueden verlo acá. Finalmente no llovió, almorzamos en un restaurant carnes típicas de Valais (el cantón suizo donde se encuentra Martigny y Champex-lac) y caminamos unas 3 horas por la montaña. Nos llenamos los pulmones de aire fresco, de naturaleza, de vida y a pesar que al día siguiente nos dolieron músculos que ni sabíamos que existían (nuestro estado es lamentable!), la pasamos excelente y nos quedamos con ganas de pasear por lugares similares.
Si este lugar nadie me lo recomendó, lo que deben ser los que me recomendaron!!.
Espero que podamos pasear este fin de semana y luego les contaremos.